Fiesta del Asturcón, XXXVII edición, 2017


La sierra del Sueve, catalogada como Paisaje Protegido, abarca una extensión de 81 kilómetros cuadrados, que comparten los concejos de Caravia, Colunga, Parres y Piloña, siendo su altura mayor la del pico Pienzu, con 1.161 metros y cuya explotación corre a cargo de las parroquias que lo circundan. Al Sueve se puede acceder por varias vías de comunicación, una de ellas es a través del alto de la Llama en la carretera AS-258 que comunica Colunga con Piloña. De dicho alto sale la pista que a través de las brañas de la Raíz y Sames comunica con el collado Cuetu Obiñes y con la majada de Espineres, ubicada a 720 metros de altitud y perteneciente al concejo de Piloña.

 

Espineres se encuentra ubicada a una altitud de 720 metros, prácticamente en el centro de la sierra, debe su denominación a la abundancia en la misma del espino albar o majuelo (Crataegus mongyna), siendo el lugar elegido en 1979 por un grupo de ganaderos de la Sueve para reunirse, comer y poner en común ideas que sirvieran para evitar la extinción del Asturcón, el autóctono caballo astur y conservar su línea genética, dada la precaria situación en la que se encontraba y su escaso número de ejemplares, cifrados en escasos siete ejemplares. De aquél encuentro nació A.C.A.S. (Asociación Conservadora del Asturcón del Sueve), y fue el germen de la Fiesta del Asturcón, que se celebra cada tercer sábado de agosto en dicha majada, bajo la organización de dicha Asociación.

 

Fiesta que celebró su treinta y séptima edición, el 19 de agosto de 2017, en el que se rinde pleitesía al emblemático caballo astur, con un amplio programa de actividades para todos los públicos.

 

Los actos festivos dieron comienzo con la cuarta edición de los Concursos de dibujo infantil, en las categorías de 6 a 8 años y de 8 a 12 años, y del de fotografía nacional, ambos con los temas: “El Asturcón y su entorno” y “El Asturcón y su Fiesta”, respectivamente. Y de la primera edición del Concurso infantil de fotografía con teléfono, en las categorías de 8 a 11 años y de 12 a 14 años.

 

Para las 10,30 horas estaba prevista la exhibición de bolos asturianos, en la modalidad de Cuatreada. Exhibición, que por las condiciones climatológicas se tuvo que suspender, celebrándose a primera hora de la tarde. Ibaseta, de la peña el Piles de Gijón; Manolín, de la peña Venta los Probes, de Puente Nuevo; Pruneda, de la peña Titi, de Nava; Sergio, de la peña Magdalena, de Gijón y Víctor y José, del Ateneo Obrero de Villaviciosa.

 

Lo que no impidió el orbayu y la borrina presente toda la mañana, fue la canción asturiana. Ismael Tomás, de Sevares (Piloña); Cristina Sánchez, de Cuñaba (Peñamellera Baja); Adolfo Noriega, de Oviedo y Manolo Roza, de Llibardón (Colunga), acompañados a la gaita por Vicente Prado, el Pravianu, deleitaron a los asistentes, tanto con sus interpretaciones individuales como en los dúos.

 

Tampoco cesó el orbayu durante la celebración de la Santa Misa de campaña, que fue oficiada de nuevo por Gaspar Muñiz Álvarez, acompañado a la gaita por el Pravianu.

 

Gaspar, sacerdote entre otras parroquias de Colunga, y colaborador de ACAS, ofició su última misa en el Principado de Asturias antes de emprender viaje al Vaticano, dónde cursará durante tres años estudios de Sagrada Liturgia, en el Anselmianum de Roma. Por ello ACAS le quiso homenajear y lo hizo con la canción “Asturias de mi querer”, interpretada a la gaita por el Pravianu, ante un emocionado Gaspar.

 

La Banda de Gaitas del Centro Asturiano de Oviedo, fieles a la cita, amenizó con varias interpretaciones el preámbulo y el final del acto oficial.

 

Acto oficial, al que dio un pequeño respiro el orbayu, que fue conducido como es habitual por Víctor Villar Pis, jefe de prensa y protocolo de ACAS. Quien tuvo un recuerdo para Tino, el palista, fallecido recientemente y que fue un activo colaborador de la Asociación realizando obras de acondicionamiento en la subida a Espieneres; a la vez que volvía a reivindicar una mayor atención para el Sueve, y reclamar apoyos para que la Fiesta sea considerada de Interés Turístico Nacional.

 

Luis Antonio Alías, escritor, periodista y crítico gastronómico, asturiano nacido en Mieres y residente en Gijón, fue el elegido para ser el pregonero de la edición. Pregón realizado en verso, todo un canto al Sueve, a su entorno, a su flora y fauna, culminado con una auténtica exaltación del Asturcón, al que no dudo en calificar como un caballo que es leyenda y salvador de los ponis celtas.

 

Concluido el espléndido pregón, tuvo lugar la entrega de las distinciones con las que la Asociación quiere distinguir a aquellas personalidades que ha considerado merecedores de las mismas.

 

El “Asturcón de Oro 2017” fuera para la centenaria entidad mercantil “Agua de Borines, S.A.” con sede y balneario en la localidad piloñesa de Borines, en la falda del Sueve, fundada en 1873 y pionera en el embotellado de agua. El premio fue entregado por Rogelio Pando, alcalde de Colunga, y recogido por su director Pedro Cepeda, quién intervino para agradecer el nombramiento y recordar su infancia en el que su madre bautizo a un grupo de vecinos que participo en un programa televisivo, del que él formaba parte, como los Asturcones.

 

El mítico alpinista, montañero, aventurero, explorador, abogado, escritor y periodista madrileño César Pérez de Tudela, referencia del montañismo español y europeo, fue el elegido como “Asturcón internacional 2017”, quién recibió el galardón de mano del maestro de ceremonias.

 

Para mostrar seguidamente su satisfacción por el galardón, su amor hacia Asturias y sus montañas, reivindicando su historia en contraposición de otras Comunidades que lo hacen sin ser poseedoras de la misma, y comprometerse en divulgar la Fiesta en la radio y medios de comunicación escrita con los que colabora de forma permanente.

 

ACAS en su afán de hacer valer la labor de las mujeres y hombres, que estivalmente subían a la sierra con el ganado, instauró en las ediciones de los años 1996 y 2014, respectivamente, los nombramientos de “Pastor mayor del Sueve” y “Mujer rural del Sueve”.

 

Las distinciones del año 2017, fueron para los colungueses Manuel Antonio Cortina Fernández, de El Bucial-Pivierda y Vitorina Llera Viñes, de Llibardón. La alcaldesa de Caravia, Salomé Samartino, entregó la distinción a Manuel, mientras que Manolo Roza, presidente de ACAS, se lo entregó a su madre, esposa a su vez de Manuel Roza, uno de los veinticuatro fundadores de ACAS. Quienes en su corta intervención, agradecieron el nombramiento, promulgando su amor al Sueve y solicitando el mantenimiento de la Fiesta.

 

En esta edición la organización ha decidido recortar el número de distinciones y galardones, adelantando parte de ellas a la comida de hermandad que ACAS mantiene con sus amigos tres semanas antes, limitando a solamente una las “Distinciones Espineres”.

 

Distinción que se otorgó al “Personal de obras del Ayuntamiento de Piloña”, que colabora anualmente de una forma activa, en diferentes ámbitos, para que el desarrollo de la Fiesta sea todo un éxito. Queriendo la organización extender el galardón tanto al personal fijo como el eventual, entregando Javier Escobio, secretario de ACAS, el galardón y un detalle personalizado para cada uno de los trabajadores. El representantes de los trabajadores eventuales, mostró su agradecimiento y la satisfacción con la que realizan un trabajo que sirve para mantener e impulsar la carismática Fiesta.

 

La entrega del último reconocimiento fue para la niña Marta Pis Pedrayes, de la Trapa, en Colunga, nacida el 22 de septiembre de 2016, como niña/o de menor edad asistente e inscrito al acto. Recibiendo su madre el recuerdo de los diputados regionales Margarita Vega y Emilio León.

 

Concluidas las entregas, intervinieron Javier Escobio y Manuel Roza, secretario y presidente de ACAS respectivamente, quienes mostraron el difícil momento económico por el que pasa la Asociación, motivada principalmente por la subvención económica retirada por Cajastur –actual Liberbank- soporte principal durante 36 años, así como su satisfacción por el desarrollo del día, con agradecimiento especial a Caja Rural, que en un tiempo record acepto ser nuevo patrocinador.

 

Iván Allande, alcalde anfitrión, cerró el acto oficial, solicitando previamente un minuto de silencio por las víctimas de los atentados realizados en Barcelona y Cambrils por el terrorismo yahidista dos días antes. Reiteró el compromiso de la corporación piloñesa con la Fiesta y su apuesta para que la misma sea declarada de Interés Turístico Nacional, felicitó a los galardonados y se congratuló por su éxito.

 

Los sones del himno del Principado de Asturias, el "Asturias Patria Querida", puso el colofón al acto cantado por los asistentes al son de las gaitas de el Pravianu y la banda de gaitas.

 

Concluido el acto, en la carpa habilitada junto a la fuente de Santarúa, en la misma majada, tuvo lugar la comida de hermandad, previa presentación de la invitación, bajo una perfecta organización. En la que no falto la paella, las sardinas a la plancha, empanadas, quesos y requexón, y que contó con la colaboración especial de la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar y del Círculo Gastronómico de los Quesos Asturianos, entre otros.

 

Con el paréntesis de la anterior edición, tuvo lugar de nuevo el Concurso de arrastre con caballos asturcones, que contó con la colaboración especial de ACPRA (Asociación de Criadores del Poni Asturcón).

 

En él han participado los caballos Narciso II, de ACAS, guiado por David; Balmonte, de Otas (Cangas del Narcea) guiado por Manuel Mon; Elegante, de Guimaran (Carreño), guiado por Natalia y Brillante, de Langreo, guiado por Germán. No participando en el último momento el Rebeyu, de San Martín del Rey Aurelio.

 

Y a las cinco de la tarde, llegó el acto estrella de la Fiesta: el marcaje de los Asturcones nacidos en el año y los intentos de monta y doma. Por primera vez el nombre de los Asturcones a marcar fueron puestos por niños asistentes al evento, siendo Rayo, Chispa y Dimo, los potros que fueron marcados respectivamente por Pedro Cepeda, director de Agua de Borines, S.A.; Tino Sampedro, Patrón Mayor de la Cofradía de la Anchoa de Cantabria, y Luis Antonio Alías, pregonero de la Fiesta.

 

El momento más esperado por todos, el intento de monta y doma, dónde reaparecía INDOMABLE, después de que una lesión en su pata izquierda delantera le impidiera participar en la anterior edición, y que espero junto a su guardián Rubén, a los intrépidos jinetes que iban a intentar su monta y doma.

 

Cuatro fueron los jinetes que voluntariamente comunicaron su intención de realizarlo ante la organización, de los que uno de ellos declino su participación una vez viendo los intentos de sus tres predecesores.

 

Diego Fernández Cristobal, de Luces (Colunga); Alejandro Peón, de Margolles (Cangas de Onís) y Luis Enrique Puente Henar, de Llanera, fueron los valientes jinetes que intentaron sin éxito alguno, cada uno de ellos disponiendo de un tiempo de cinco minutos, la monta y doma del ejemplar que con 1,48 metros de grupa muestra lo mejor de la mítica raza astur.

 

Ante la baja a última hora del cuarto concursante, Pedro Lago, de Oviedo, la organización dio opción a los tres jinetes a un nuevo intento, aceptando el reto únicamente Alejandro Peón, quién ya lo había intentado en las ediciones de los años 2014 y 2015, también sin éxito. El intento no sólo fue en vano, sino que parece que el caballo le ha tomado la medida al jinete, permitiéndose el lujo de ponerse a pastar tranquilamente durante el intento.

 

Un año más, este auténtico referente de la emblemática raza asturiana, que aúna por igual fuerza, inteligencia, valentía y sentido de libertad, y que siempre mira de frente al humano sin darle el más mínimo resquicio para su monta, volvió a salir victorioso del intento. Son ya ocho las ediciones en que lo hace, quedando cada año más cerca el récord de su antecesor MORO, que lo hizo en doce ediciones.

 

Monta y doma, que aunque menos vistosa y con menos riesgos corridos por los jinetes, un edición más hizo las delicias de los asistentes, que pudieron comprobar in situ, las características del porque el Asturcón ha labrado su leyenda desde la prehistoria.

 

Y que puso el broche de oro a una nueva edición, con el deseo de una gran parte de los presentes, que la próxima edición a celebrar en agosto de 2018, la Fiesta goce ya del merecido reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional, y de un patrocinador estable y que no de la estampada dos meses antes de su celebración, como ha ocurrido en esta edición.

 

Texto y Fotos: Luis Javier Del Valle (www.dendecaguelu.com)